lunes, 21 de noviembre de 2016

DE LA ENVIDIA, LA PERVERSIÓN DE INTENCIONES Y OTROS LOGROS DE LA NATURALEZA HUMANA

En muchas ocasiones, más de las que quisiera,  recuerdo esta frase de mi madre (mamá te adoro): el pecado capital de la envidia, ella como practicante del catolicismo se los sabe todos, no debería ser pecado, pues el que realmente sufre es el pecador, es decir, el envidioso. El envidiado, en muchos casos, o no sabe que lo es, o cuando lo sabe no se lo explica.



Cuando mi hermana Mercedes  y yo (me identifico soy MARIA JOSE), decidimos hacer este blog, fue en parte porque nos avergonzaba y no entraba en nuestra cabeza ese leer  “regálame tu libro y te lo reseño” o “me gustaría reseñar tu libro” para a renglón seguido pedirlo por la cara. De ahí que desde un principio anunciamos que nosotros pagamos nuestros libros, de hecho los compramos todos, aunque ya los hayamos leído por haber sido cero, que en algunas ocasiones lo somos, pocas, pero exquisitas, eso sí. Creo  que la mejor forma de apostar y apoyar algo es rascándose el bolsillo. Está claro que si un libro vende más, hay más probabilidades de que se publiquen más. Esto parece ser que tiene su parte “mala” y no a todos gusta, pero chicos, así es la vida, nunca llueve a gusto de todos, no podemos gustar a todos, que es lo que tiene la vida, variedad. Cada uno es cada uno y cada cual es cada cual.
        
De igual manera os diré que tampoco recomendamos para entrar en sorteos o similares, tipo entre los que nos reseñen sorteamos 50 euros, una batería de cocina o una suscripción a plataformas varias. Es decir, lo que se recomienda, o no, que no todo lo que se lee se recomienda, sale de nuestro bolsillo. No entramos en ese juego de dame y te pongo por las nubes. En primer lugar porque somos lectoras de las que se gastaban en su momento una pasta en papel (gracias San Ebook) y en segundo lugar porque seremos muchas cosas, pero hipócritas no. Por otro lado, puesta a venderse una (encima por una afición) no me valen 3,95 euros de un ebook.



De nuestro bolsillo (exiguo por otra parte) sale también nuestro premio, ese Gallo tan mono de  Portugal, Gallo que damos de común acuerdo mi hermana y yo y que sí es togado, que no “tongado”. Pues también esto levanta suspicacias. Es decir, un Gallo de a euro que  nos gastamos de nuestro bolsillo para agradecer los libros que nos divierten, nos llenan, nos llegan, nos hacen temblar o carcajearnos, el Gallo de dos lectoras de una pequeña ciudad de España, es motivo de chanza o disputa. Un premio que no lleva dotación económica (jajajaja, me río por no llorar), que no supone un incremento de ventas bestial (vamos que no somos Babelia), que es solo nuestra forma especial de agradecer a alguien que se haya molestado en escribir con amor, se da con tongo, se nos hace la pelota y tal para ello, porque vamos, es la antesala del Nobel, del Cervantes o el Príncipe de Asturias. Solo diré que piensa el ladrón que todos son de su condición.

Mi padre, que era un hombre muy sabio, siempre decía que la independencia tiene un precio, pero que el precio que se paga por no ser independiente es mucho mayor: el no dormir por las noches.



Seguiremos, aunque pese algunos, con nuestro blog, con nuestra página y con nuestras lecturas conjuntas que siempre salen de nuestro bolsillo; seguiremos recomendando lo que nos gusta y tenga calidad y no recomendando o haciendo recomendaciones especiales de aquello que no tiene calidad o que, teniéndola, nos parezca A NOSOTRAS un despropósito; seguiremos dando Gallos por aquellos libros que nos llenan y os aseguro que no hace falta hacernos la pelota, untarnos con mantequilla o regalarnos un viaje;  basta ver los dados hasta ahora y observar cual es la relación que nos une con los autores: algunos son conocidos, otros ni eso y otros son amigos, sí, pero el tema es que la amistad no viene de un libro: como siempre digo las personas no son sus profesiones.

Como veréis no somos tan importantes (aunque algunos deben pensar lo contrario) como para descalificarnos o pretender ofendernos, digo pretender, porque no, no lo consiguen. De hecho, este post no va destinado a los que se dedican a insultar, sino a los que nos leen y pueden apreciarnos en algo.  

Y, por último, esta es nuestra casa, abierta a todos, creo que eso es un hecho. Tanto aquí, como en Facebook en los perfiles personales y en la página, son todos bienvenidos. Jamás hemos pedido nada a cambio y siempre que se puede se ayuda. Pero es nuestra casa y eso quiere decir que los muebles los ordenamos nosotras. A buen entendedor, pocas palabras bastan.

No creo que vuelva a hacer un post sobre este tema, porque la vida me ha enseñado a que hay que disfrutar de lo que se tiene y afortunadamente tenemos familia, amigos de verdad, no de los de me encantan tus libros o que lista eres, vida que vivir, gente a la que querer y que nos quiere, aficiones que nos dan muchas satisfacciones y un larguísimo etcétera…Y si lo he hecho, conste que no es para defender nada, es a modo de reflexión, pensando siempre en qué mundo tan limitado se vive a veces cuando, sin querer serlo, eres objeto de atención malsana; en lo curioso del comportamiento humano, que no deja de sorprenderme a pesar de mi profesión.

Gracias a los que hayáis leído hasta el final y sí, nos vamos a pescar nuevas lecturas.

MARÍA JOSÉ Y MARÍA MERCEDES LÓPEZ ORDIALES 


miércoles, 16 de noviembre de 2016

ESTAMOS DE SUERTE: ENTREVISTAMOS A GEMA SAMARO.


De unas semanitas para atrás hemos empezado a hacer entrevistas a  autores, como suponemos os habéis dado cuenta. Entre estos autores, ha tenido la amabilidad de respondernos GEMA SAMARO, con la que siempre es un placer charlar, no sólo de novela romántico, sino de la vida en general. Así que le hemos preguntado un poquito de todo y ella nos ha contestado igual. Juan Piamonte "se ha comportado" en esta ocasión, pero no nos olvidamos de él.  
Ahí va la entrevista al completo, sin retoques ni nada, que es como salen en este blog:
" Nos cuentas un poquito sobre ti, como te picó el gusanillo de la escritura, como te decidiste a que los demás te leyeran y eso

P-   Tu nombre es seudónimo, al menos el apellido ¿por qué?
R- Es un homenaje a mi tío, que falleció poco antes de que publicara mi primera novela: tengo un ángel pegado a mi nombre.
P-           Escribes novela histórica y contemporánea ¿en cuál te mueves más cómoda?
R- No tengo preferencias temporales, los dos subgéneros me apasionan. Cuando escribo novela histórica me divierto muchísimo porque me encanta la Historia, y el proceso de documentación lo disfruto enormemente, y cuando escribo contemporánea me lo paso muy bien también porque entre otras cosas, y sin que se note mucho, porque lo bueno siempre es que no se note, exploro mi faceta de socióloga que también es muy interesante.
P-           En todas tus historias hay algo siempre muy presente, es el humor ¿crees que hace falta echarle más humor a la vida en general?
R- Es fundamental. Es una forma de estar en el mundo, al final todo depende de la lectura que hagas de lo que te sucede, y o bien puedes hacer un relato trágico de tu vida o bien decidir vivirlo más en clave de comedia. Creo que el sentido del humor es una forma de resistencia, de rebeldía y de mantener la dignidad ante muchísimas situaciones complicadas. La risa es salud y es vida, y es lo que al final da brillo a la mirada.
P- ¿Algún personaje se te ha ido de las manos, de tal modo que te has visto  <<obligada>>  a desarrollar su historia? (yo diría que sí).
R- Hay personajes que cobran un protagonismo inesperado y cuando sucede es maravilloso, me dejo llevar hasta donde quieran llevarme, porque además por experiencia sé que luego son criaturas que gustan. Así que cuando eso ocurre, desarrollo todo lo que haga falta…
P- En varias novelas tuyas hay un toque del <<más allá>>, ¿crees que de vez en cuando nos echan una mano de ese modo?
R- Sí, unas veces los sentimos más que otras, pero no concibo la vida sin esa dimensión trascendente.
P- En todas también la causalidad o el azar son parte importante de la historia ¿crees que en la vida real el azar o la casualidad son tan generosos?
R- Creo en la sincronicidad y en la causalidad, que todo sucede por algo. Hasta Juan Piamonte…
P- ¿Es duro tener un alter ego tan, tan, tan rebelde? Para los que no lo sepan nuestro muy adorado Juan Piamonte, se rebeló y salió del armario en que lo tenía encerrado Gema Samaro)
R- Mis personajes tienen la virtud de llevarme hasta personas maravillosas que de otra forma jamás habría conocido. Y a Juan Piamonte le debo que te encontrara, así que cómo no le voy a querer…
P- Has autopublicado y lo has hecho con editorial ¿cómo ha sido tu experiencia en ambas?
R- Publicar es una experiencia estupenda, ya sea en editorial o autopublicando, lo he disfrutado muchísimo y he aprendido otro tanto de ambas modalidades de publicación.
P- ¿Vas a seguir combinando?
R- No suelo hacer planes a largo plazo.
P- En tus libros es muy común leer referencias a lecturas clásicas, cómo lectora, dinos tres libros que hayas disfrutado especialmente.
R-  amor en los tiempos del cólera, Jane Eyre y La educación sentimental.
P- Escribes historias de amor ¿crees en el amor o eres de las que piensa que está sobrevalorado?
R- El amor es lo único que nos salva, es lo que da el sentido a todo y la razón por la que estamos aquí. Es lo más grande y lo más hermoso que tenemos, por eso es tan difícil escribir con verdad y emoción historias de amor. Ese es el gran reto.
P- ¿Cómo llevas las críticas?
R- Con gratitud, agradezco que me lean y que además se tomen la molestia darme su opinión. Si gusto bien y si no también.
P- ¿Novedades a la vista?
R- Sí, ya pronto espero publicar mi próxima novela, una comedia romántica actual.

Si quieres añadir algo con total libertad puedes hacerlo, si no quieres contestar algo también puedes hacerlo. Es todo. Besos".
Y, efectivamente, entre la entrevista y su publicación, (no ha podido ser antes por sobrecarga laboral), ha salido un delicioso libro de Doña Gema Samaro, con una portada de dulce y como siempre muy divertido (al menos lo poquito que llevó). Os dejo el enlace

Hasta la próxima, queridos, seguimos a la caza de libros y de entrevistas, siempre que alguien se preste a nuestra inquisición rayana. Besos 


lunes, 7 de noviembre de 2016

NUESTRO GALLO DE SEPTIEMBRE, QUE ESTA HAAAAARTO SE ESPERAR, VUELA A DESTINO INCIERTO CON POPPY GARCIA


 Aquellos que nos conocen saben que desde que leímos el primer libro de Poppy García nos enamoramos de él o ella y decimos él o ella,  porque nadie sabe si lo que esconde ese seudónimo es hombre o mujer; nadie sabe su edad o procedencia, nadie la conoce como tal. Pero lo cierto es que eso es lo menos importante, cuando sus libros son deliciosos. Dicho esto, por comodidad y por dejarnos llevar un poco, nos vamos a referir a la premiada en femenino.

Poppy García es una autora  autopublicada que nos llamó la atención desde la primera obra que leímos de ella. No es una autora mediática, no aparece en redes (o aparecía hasta hace poco), no está en boca de todo el  mundo, no tiene coro de aplaudidores, no se autoexalta, nada de nada; esto en un mundo en el que, al parecer, todo lo hace la “visibilidad”.

Sabéis que nos gusta un montón hacer experimentos, eso de leer cositas por curiosidad. Pues eso fue Tú de Poppy García, un experimento que, por pura casualidad, hicimos las dos hermanas, por separado y sin ponernos de acuerdo. Y fue curioso como nos llamamos para quitarnos la palabra de la boca y decir “lee esto, por favor, que seguro que lo disfrutas”. Tras Tú nos lanzamos como locas a por No te escondas de mí (curioso ttulo para al ar de esa manera, uo te escondas de mun viaje en el que te embarcas sin pensar que vas a disfrutar de esa manera, uítulo de un autora que no aparece ni debajo de las alfombras)

Las historias de Poppy García son historias maravillosas, dulces, cotidianas, un viaje en el que te embarcas sin pensar que vas a disfrutar de esa manera, una sorpresa constante. Los personajes de todas ellas, ya sean actores, estudiosas, músicos o habitantes de un pueblo perdido de Castilla, son  personajes con garra, con ideas propias, que te hacen reír y llorar con ellos, superarte, buscar, tener paciencia. Quizá su virtud está en que te cuenta cosas que le podían suceder a la persona que tienes al lado, historias cotidianas que se vuelven extraordinarias.

Intuimos, por haberla releído varias veces, que sabe de historia, de música y que conoce nuestra geografía a fondo. Nos ha llevado de viaje a Inglaterra, por media Europa y a un pueblo de la provincia de Ávila, de momento, y a todos estos sitios hemos viajado con entusiasmo, sin darnos cuenta, queriendo más. Hemos rebuscado en archivos históricos, hemos conocido a un actor, hemos escuchado música clásica, viajado con un concertista lleno de misterio, descubierto rencillas que vienen de lejos y amores que se encuentran en la recia Castilla de hoy en día. Hemos luchado contra los inconvenientes, superado dificultades, unas más que otras, pero todas con su justo punto de amor, humor y alguna que otra lágrima y todas CON FINAL FELIZ.

Poppy Garcia autopublica sus libros y aunque algún “pecadillo” hemos encontrado en ellos en lo que a maquetación y corrección se refiere, se deduce de forma clara que esos pecados son veniales y se tratan de erratas e inexperiencia a la hora de enjaretar el libro para subirlo a la plataforma. Así todo, para nosotras son pecados veniales, porque lo que encierran sus historias, la forma de plantearlas, su desarrollo, merece que se lean una y mil veces y esto lo decimos dos personas muy exigentes. 

No tenemos biografía que contar; en redes sociales únicamente tiene cuenta, muy reciente, por cierto, en Twitter que os dejo aquí.




         Para adquirir sus libros, sólo en digital y solo en Amazon, aquí os dejo el  enlace.




         Son libros recomendados para todos aquellos que quieran tener una buena historia en sus manos, aunque desconozcan al autor.



         Nos vamos volando que tenemos tarea: pendiente el gallo de octubre y estamos en Noviembre. En fin esto es lo que tiene la escasez de tiempo, que no de ganas. Seguimos pescando para nuestras librerías. 




         

lunes, 24 de octubre de 2016

ELLA Y SUS LIBROS: ENTREVISTA CON ARWEN GREY

        Este próximo mes de noviembre nos trae reestreno de una maravillosa y divertida novela de nuestro Gallo Rayano Arwen Grey, que en su momento leímos y saboreamos. El amor es un libro en blanco, esta vez de mano de HQÑ,  es divertida, mordaz, crítica, pero es, sobre todas esas cosas, un libro de amor. Los que no la habéis leído, no debéis perdérosla y los que sí, ya sabéis que las relecturas suelen dar gratas sorpresas. Aquí podéis echarle un vistazo




        Para que la conozcáis un poquito más, le hemos hecho una entrevista que podéis leer aquí. Gracias Mac por responder a nuestras preguntas.

ENTREVISTANDO A ARWEN GREY

“A estas alturas no es un secreto que me llamo Macarena, pero me gusta que me llamen Mac (y casi nadie lo hace y no entiendo el motivo). Soy de Donosti y vivo en un pueblo con unas vistas de las que dan envidia. Soy Técnico Especialista en Radiología, que viene a ser que cuando te rompes algo, te hago las placas. Escribo desde niña, pero publico desde hace cuatro años. No me gusta que me pregunten cuántos libros he publicado, porque no lo sé ni yo. Lo de publicar no fue idea mía, sino una sugerencia. Me dijeron que pusiera algo en Amazon, que si no vendía, sería como tenerlo en el ordenador… parecía sencillo. A las tres semanas, Olvida el pasado era 1 en Amazon USA (todavía está en el ranking de romántica de Amazon.com), y así durante meses. Me hace gracia que haya gente que me dé lecciones acerca de escribir, autopublicar y lo malas que son las editoriales (o igual gracia no es la palabra), cuando los que hablan acaban de empezar y no conocen una cosa ni otra. Dicen que soy polémica…

n  Tu nombre es pseudónimo ¿por qué?
En el momento de publicar, no lo pensé demasiado. Usé el nombre de un personaje de una de mis historias. Ni se me había ocurrido que fuera a vender o continuar en esto. Lo del pseudónimo no es porque quiera ocultarme, pero sí tenía el propósito de tocar otros géneros y quería separarlos usando distintos nombres. En todo caso, ya digo que, de haberlo pensado con tiempo, habría usado otro nombre que me gustase más.
n  Histórica y contemporánea ¿con cuál te sientes más cómoda?
Depende de la historia, me gustan ambas. Cada género pide un ritmo y un lenguaje, y no por ser contemporánea es necesariamente más sencillo. Con todo lo que he hecho me he sentido cómoda, o no lo habría hecho.
n  Cuando escribes ¿para quién lo haces?
Siempre hago lo que me apetece en cada momento, así que supongo que puedo decir que escribo para mí. Soy capaz de abandonar una historia cuando estoy rozando el final aunque haya gente que me diga que la está esperando. Hacer algo solo porque sea comercial o lo que el público lee en ese momento no es lo mío. Y no es divismo, es que a veces la única compensación que se saca de todo esto es la satisfacción personal, y esa solo la saco si hago lo que yo quiero, aunque a otros les parezca una locura.
n ¿Algún personaje se te ha ido de las manos, de tal modo que te has visto  <<obligada>>  a desarrollar su historia?
Enamorarse de los personajes secundarios es algo que creo que nos ocurre a todos los que escribimos, o al menos a mí me ocurre. Es algo que aprendes a controlar con el tiempo, o lo controlas de otra forma. Es decir, que lo controlas en esa historia y guardas lo que tienes que contar en otro libro. Cuando yo empecé, en la prehistoria, los dejaba tan libres que a veces tomaban demasiado protagonismo. Y eso es un error. Los protagonistas son protagonistas. Si te gusta tu secundario, hazlo notar, ponle un neón… y dale su propia historia más tarde.
n  Todos tus libros tienen su puntito de humor ácido ¿crees que en sí que la vida es agridulce?
La vida me demuestra cada día que es agridulce y un poco más que eso. Tiene momentos muy jodidos. Pero con un trabajo como el mío, o aprendes a verle lo gracioso a todo (hay pacientes que te enseñan que hasta la situación más chunga tiene su lado bueno), o te amargas. Y sí, yo tengo días muy malos, y ganas de matar, pero escribiendo parezco hasta graciosa.
n Un personaje al que estés unida especialmente
A Alain Panphile, secretario perfecto, le conozco incluso carnalmente…
n Has autopublicado y lo has hecho con editorial ¿cómo ha sido tu experiencia en ambas?
Empecé autopublicando, porque todo fue rápido y poco meditado, pero no me arrepiento. Las cosas salieron muy bien, y sin esperarlo, que es lo mejor de todo. Cuando me animé a intentarlo con editorial, yo iba muy bien por mi cuenta (y estoy convencida de que me ficharon por eso). Trabajo con tres editoriales distintas y cada una es un mundo. Los dos mundos tienen sus ventajas y sus desventajas. Cuando trabajas sola, todo depende de ti, y cuando estás con editorial, toca tener paciencia y esperar que, con suerte, te consulten (con algunas esto es una utopía y con otras trabajar es un placer). En todo caso, lo que no se puede esperar en ninguno de los dos modos es hacerse rico, como muchos creen, ni que todo el trabajo sea perfecto, ni que si algo sale mal, la culpa sea del vecino. La responsabilidad, a mi entender, siempre es el autor, ya sea autopublicado o de editorial.
n  -¿Vas a seguir combinando?
Seguramente sí.
n  Tú, como lectora, tres libros que leas y releas.
Cumbres borrascosas de Emily Brontë, Don Juan Tenorio de Zorrilla y Expiación de Ian McEwan.
n  ¿Qué te ha aportado escribir?
Horas y horas de entretenimiento y concentración que no habría conseguido de otra forma. Para mí concentrarme en algo supone un problema.
n  ¿Qué libro te hubiera gustado escribir?
Cumbres borrascosas, pero ya no sería igual, así que mejor no.
n  ¿Cómo llevas las críticas?
Si hablamos de reseñas, casi nunca me reseñan, pero lo suelo llevar bien. No soy de creerme las grandes alabanzas, porque soy más bien crítica. En cuanto a aquellos que me ponen verde, si lo argumentan, lo acepto. Creo que cuando varias personas coinciden en criticar lo mismo, es que hay algo de verdad. Hay que aprender de lo que te dicen, siempre y cuando tenga sentido. ¿Por qué creer que solo tienen razón los que te ponen bien?
n  ¿Novedades a la vista?
Varias. En noviembre Harlequin—HQÑ publica en digital la reedición de El amor es un libro en blanco, que yo autopubliqué en su momento, y el año que viene saldrá en papel, sobre abril. Y en diciembre saldrá en papel El amor está de moda. Para 2017 también habrá un par de novelas, nuevas en esta ocasión, una comedia y otra no tanto.

Si quieres añadir algo con total libertad puedes hacerlo, si no quieres contestar algo también puedes hacerlo. De hecho puedes decirnos no, sin que nos enfademos y esas cosas. Besos. “
       

        Y hasta aquí llegó esta entrevista, ahora leed el libro, que, os prometo, no os va defraudar. Nosotras nos vamos a la caza de buenos romances. 

martes, 18 de octubre de 2016

¿ENGAÑO O DESCONOCIMIENTO? LOS LIMITES DE SU CONSENTIMIENTO DE YOLANDA LEÓN




         Si hay algo que me molesta tremendamente, como lectora, es que me engañen y, sí, aun es posible engañar en estos tiempos. Soy lectora desde que tengo uso de razón. Leo de todo: romántica en todas sus variantes, erótica, histórica, ensayos, biografías…por leer, hasta el listín telefónico y los prospectos de las medicinas. Me jode (perdón por la expresión), insisto que tremendamente, comprar un libro y que poco o nada tenga que ver con el género en el que lo han metido y que me ha servido de guía para comprarlo. Y, no, por la sinopsis no puedes saber la realidad, ni se acerca (sinopsis ambigua, que digo yo). ¿Os imagináis comprar una biografía de alguien y que sea el cuento de vamos a contar mentiras? ¿un thriller y que te vendan Caperucita Roja? Pues eso mismo me ha pasado a mí y, en este caso, me duele especialmente porque se trata de nuevo de una novela romántica.

         Os cuento, veo publicitado un nuevo lanzamiento de Phoebe (me encanta esa editorial y suelo comprar habitualmente sus títulos) clasificado como novela romántica histórica, con sus toques de erotismo y allá de cabeza que voy, porque además se da la peculiaridad de que está ambientado en España, principios del XVIII, con ese Felipe V que quiere llegar al trono, vamos Guerra de Sucesión, Borbones y Austrias a mamporros y los civiles en medio, como siempre. Es raro una novela romántica histórica ambientada en España y eso acaba de decidirme. Me encanta la historia, me encanta la romántica y pienso “jolín, ¡qué bien!”. Vaya por delante que esto es un comentario personal y que nada tengo en contra ni de la autora, ni de su pluma, que sí es muy buena y por eso no me quejo, de lo que me quejo es que me han engañado como china (y no me digáis racista por ese comentario).

         Ni es romántica, ni es erótica tal y como yo concibo el erotismo, ni la puedo clasificar de histórica y os voy a explicar el porqué.

ATENCIÓN CONTIENE SPOILER, SI TIENES PENSADO LEERLA ABANDONA ESTA RESEÑA.

         He aquí la sinopsis de marras, que me decide a comprar el libro:

“Qué serías capaz de hacer para proteger aquello que amas?
¿Hasta dónde llegarías con tal de mantener a salvo a los tuyos?
Junio de 1707. Xàtiva ha pagado cara su lealtad al archiduque Carlos de Austria y arde hasta os cimientos.

Cerca de allí, un escalofrío sacude a la joven Isabel de Corverán mientras contempla la inmensa columna de humo en el horizonte. Desde la muerte de su padre ha tratado de mantener sus tierras y a cuantos viven en ellas a salvo de la cruel guerra que los rodea, pero… ¿qué puede hacer una dama indefensa cuando el más temido de los oficiales borbónicos y sus hombres deciden ocupar su casa? ¿De qué le pueden servir sus modales y su esmerada educación ante un demonio tan despiadado como seductor que no solo exigirá su hospitalidad, sino su entrega total en cuerpo y alma?
Durante siete largos días con sus noches Isabel deberá dejar a un lado su honor, su pudor y sus creencias. Siete noches en las que despertará su cuerpo y sus sentidos a una sensualidad y un placer prohibidos para una dama. Siete noches en las que aprenderá que, para una mujer sola en un mundo de hombres, el sexo puede convertirse en el arma más poderosa con la que derrotar al peor enemigo. 
Siete días que pondrán a prueba los límites de su consentimiento y que la transformarán para siempre."
           
         La novela se ubica temporalmente en la Guerra de Sucesión, principios del siglo XVIII, nuestro primer Borbón. Como en todas las guerras y más en ese tiempo, los ejércitos arrasan. Una compañía francesa, con Armand a la cabeza, toma posesión de la propiedad de nuestra “heroína”, y toma posesión en todos los sentidos, incluido el corporal. Así la dama, Isábel, virgen de principios del XVIII, señorita educada con esmero, como monja, vaya, huérfana, protegida por su servidumbre, responsable de muchas almas, dado que regenta el negocio de la familia que se ubica en la propiedad, se enfrenta al siguiente dilema: o consiente mantener relaciones sexuales o arrasaran su casa al completo. Y claro ella “consiente”. Parto de la base de que, efectivamente, estas cosas ocurrían, por desgracia ocurren hoy en día, pero ya entonces numerosos filósofos e intelectuales, de hecho en el siglo XV-XVI ya los hubo, se alzaban frente a la violación como arma de guerra. Sí, VIOLACIÓN. ¿Real? Sí; ¿Romántico? NO. Como romántica que me han vendido, espero que Armand reconsidere su postura, que tenga un atisbo de compasión, una pizca. Pero no señor,  no: hasta el fondo y así siete noches en que no queda agujero por catar (siento la ordinariez, pero esto es indignación). No es una relación consentida, porque el consentimiento, para ser válido, debe en todo caso ser libre y ¿dónde está  la libertad? ¿consiento porque no me resisto físicamente ante una amenaza? Me parece igual de consentida que la esclavitud sexual que hoy existe. Mi estupor va en aumento. ¿Qué ocurrían esas cosas? Claro, coño, ocurren ahora y la ONU no es capaz de acabar con ello.

         Me parece curioso que ella, según se insinúa en el libro, llegue a disfrutar, porque desde mi punto de vista, y aun viajando a esa época sobre la que he leído bastante, no me resulta creíble que una mujer en esa tesitura pueda disfrutar en modo alguno, salvo que tenga un trastorno tipo síndrome de Estocolmo. No hablamos, ojo, de un juego consentido por ambas partes, que son sanos, divertidos y tienen su puntito, os lo aseguro. El consentimiento viciado no es consentimiento, ni lo era en aquel momento; cosa distinta es que entonces se persiguieran esos comportamientos o no. Hasta hace relativamente pocos años existía una figura penal llamada uxoricidio en adulterio, benigna por demás, y no, no creo que nadie la pueda mirar con buenos ojos. El consentimiento obtenido bajo COACCIÓN o AMENAZA no es, ni ha sido jamás, consentimiento. Isabel consiente para que no arrasen todo lo que tiene y no solo ella muera, sino todos los de su casa. Para mí, personalmente, después de madurarlo mucho, son siete días de violación. No me vale la excusa que he leído de que ella se siente poderosa y usa el sexo para jugar a lo mismo que Armand, porque no es un juego en plano de igualdad de poder, no lo es, por la razón de que el comandante tiene la bota sobre ella: o follas o mato. Por otra parte dudo que, en siete días,  una dama de aquella época, educada y protegida, se convierta en una dominatriz, cosa que tampoco deduzco del texto. El mensaje que me llega de forma clara y contundente es: o follas o mueres.

         No hay amor, no hay ternura, no hay sentimientos y, no, eso no era amor en el XVIII. No existe arrepentimiento, no existe compasión, no hay respeto, empatía cero. ROMÁNTICA NO ES.

         En cuanto a la carga erótica, yo no la veo. Sexo en un libro, en eso estaréis de acuerdo, no equivale a erotismo y mucho menos cuando es no consentido. Lo siento, pero es así. El erotismo tiene que hacerte pedir más, te tiene que hacer sentir deseo, tiene que “ponerte caliente” (perdón por la licencia). El sexo de este libro me deja como el hielo. Quizás porque desde el principio, la forma de abordarlo parte de la amenaza y la coacción; ella puede no resistirse físicamente, pero esa ausencia de resistencia no se debe a haberse enamorado, ni tan si quiera al deseo, se debe a la amenaza que pende sobre su casa. No penséis que me escandalizo o similares, llevo muchos libros a mis espaldas y muchas realidades, una divertidas y otras no tanto, en lo que a sexo se refiere. No van por ahí los tiros. Si de sexo explícito hablamos, mucho más lo he leído y me ha gustado. Simplemente es que para mí, la relación entre ambos protagonistas se resume en sexo descarnado y soportado, que no consentido. No entra en mis fantasías que me obliguen a hacer una felación, ni que me obliguen a hacer ninguna otra cosa. Insisto, nuevamente, que una cosa es un juego consentido por ambas partes, en que puedes simular lo que te dé la gana y parar cuando y como quieras y otra muy distinta el que no tengas más remedio que aguantarlo. Así que, como que no me pone el tema en el libro.

         No puedo calificarla tampoco de novela histórica, otro de mis géneros preferidos, porque en este caso la historia, como tal, no es más que una leve pincelada que sirve de fondo. La narración puede suceder en la Guerra de Sucesión o en Siria hoy en día, porque en realidad son siete días entre las cuatro paredes de la casa. Que existe un telón histórico sí, pero que poco aporta a la narración,  también. Esta misma historia la puedes repetir con el run run de fondo de los tambores de las Guerras Indias sin problema. Los datos son exactos, pero livianos. Así que la carga histórica queda reducida a nada.

         Estoy muy disgustada, creo que se nota. Es más, es la primera vez que me molesto en meter un rollo tan largo para criticar un libro. Mi molestia no viene por la temática del libro, no os equivoquéis, he leído cosas mucho más crueles, porque la humanidad es así: cruel. Lo que me ha cabreado sobremanera es que me la hayan colado, es que me hayan dicho romántica, que no lo es. Ese final feliz, que sí, que en el género romántico para mí es imprescindible, aquí, después de las vejaciones, humillaciones, malos tratos, no existe. Es un final abierto, (me temo que tendrá segunda parte), en que cada uno se va a su casa y Dios en la de todos. Sin ternura, sin un adiós, sin nada, porque está claro que no puede aparecer al final de libro lo que no existe.

         Que sea real, que esté bien escrito, no lo discuto. Que sea  ROMÁNTICA, sí. Para mí es un diario de los horrores de la guerra, del abuso y la humillación a la que se sometió, y aun se somete, a mujeres en los conflictos bélicos.

         Cada uno puede escribir, leer y publicar lo que quiera. En eso no entro, ni entraré en mi vida, salvo que se trate de un delito. Pero que se engañe y se envuelva una novela de lo que no es, quizás para asegurar ventas, me parece deplorable. Que se quiera aprovechar el tirón del mercado de romántica, porque  los lectores de histórica se consideren más exquisitos y pudiera tener menos éxito, me parece vergonzoso. Que se diga, como he leído en un desafortunado comentario de Amazon, que no vayamos a esperar refajos y corsés y esas cosas, o al highlander no sé qué, me parece insultante, porque esta lectora lee de todo, comprende perfectamente, hasta si me apuras en latín y no, no somos incultas ni tenemos algún  tipo de trastorno que nos impide comprender todo tipo de géneros. No tenemos problemas con la documentación histórica, la comprendemos a la perfección. El propio comentario de Amazon, que en realidad es lo que finalmente me ha decidido a publicar esto hoy, vierte todos sus prejuicios sobre el género del que este libro se alimenta. Le falta llamarnos tontas, aunque el libro se venda dirigido a esas mismas “tontas” a las que desprecia. En fin que me despido con un Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?, que sin duda el intelectual comentarista de Amazon comprenderá a la perfección.

         Recomiendo este libro a gente con mucho estómago, el que yo no tengo. Lo podéis adquirir en todas las librerías, digitales y no digitales.

         Buenas noches, desde el disgusto que produce el tener que hacer esta reflexión.